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![]() Autor: Díaz Zárate Jesús Daniel Dictaminador: Iván Hernández Díaz Tesis: Drogas Técnico en Computación 6° Semestre Ciudad de México 17/06/16 Agradecimientos Agradezco a todas y cada una de las personas que fueron parte del transcurso y la elaboración de esta tesis, en especial a mi madre Rosario Zarate Gonzales y a mi profesor Iván Hernández Díaz, quienes fueron los principales colaboradores de tal. Mama gracias por haber estado y apoyado en todo momento en todos los aspectos que puedan existir, no hubiera deseado que otra persona me hubiera educad y acompañado en mi vida, gracias a ti es posible todo esto y más, eres el motor y la fuerza que me inspira para seguir adelanté, gracias por ser como eres. Profesor le agradezco por su incondicional apoyo y por compartir sus conocimientos conmigo, que a pesar de todos los tropiezos ha sabido encaminarme a lo largo de este trabajo, por eso y por otras cosa más le doy las gracias. Introducción Vivimos en una cultura de la droga, desde la mañana cuando tomamos cafeína o teofilina, al desayuno, hasta la noche, en que podemos relajarnos al volver a la casa, con un aperitivo alcohólico, o un inductor del sueño con un somnífero, recetado por el médico, estamos utilizando diferentes sustancias, que afectan sobre el Sistema Nervioso Central, para enfrentar estas peripecias de la cotidianeidad. Muchos además nos activamos a medida que trascurre el día, aspirando nicotina. Aun cuando las drogas han estado presentes en todas las culturas y en todas las épocas, hoy son más las personas que consumen drogas, hay más cantidad y hay más facilidades para conseguirlas. Cuando se realiza una encuesta y se pregunta por los mayores problemas de la sociedad actual siempre sale nombrado dentro de los 5 primeros lugares el "problema de drogas". Y cuando se consulta a la gente el porqué de este problema siempre se nombra como un problema de pobres y marginales. Y hace mucho tiempo que dejo de ser un problema callejero y de marginales, y esto ocurrió cuando las drogas fueron el mejor negocio para algunos y la peor desgracia para otros. El consumo de sustancias es cada vez más permisivo, esto hace creer a las personas "que no sucede nada si se consume". La drogadicción y todo lo asociado a hechas es una gran pérdida de plata para quienes están en contra, sobre todo para los estados quienes deben combatirlas desde muchos puntos a la vez. Para la realización del presente trabajo nos basamos en una metodología de investigación bibliográfica, y algunas entrevistas que nos sirvieron para darnos cuenta cuán grande es este problema. Planteamiento del problema El tema de las drogas nunca va a dejar de tener importancia en nuestra sociedad, los jóvenes siempre tienen el riesgo de convivir con ellas o de caer en ellas, el problema es la falta de información y esto quiere decir que muchos jóvenes saben que las drogas existen, las conocen pero no saben que efectos y riesgos tienen y el porque se puede caer en la drogadicción. Parece que lo único que saben es que son malas, pero no saben el porque son malas o que reacciones pueden provocar a tu cuerpo y más cuando existen tantas drogas y cada una de ellas tiene un efecto y riesgo muy diferente de la otra.• Esta falta de información puede resultar muy peligrosa en las personas que se drogan sin saber realmente que partes de su cuerpo y organismo esta siendo atacadas, entre mejor informado esta una persona más consiente del problema y alejado de las drogas se encuentra. Asi que me planteo dar una mejor información y mas redactada sobre las drogas, ya sea sus consecuencias, el tipo que existen, y un poco de su historia. Objetivos El principal objetivo de esta tesis es informar en una forma más clara y especifica a los jóvenes acerca de las drogas, así puedan estar más informados ya sean consumidores o simplemente para conocer más acerca del tema. Me gustaría que conocieran un poco más de su origen y cuál era su papel que jugaba en tiempos más antiguos, así como su descubrimiento y demás. Otro objetivo sería que los lectores estén informados acerca de su desarrollo a través del tiempo y las diferentes modificaciones que ha sufrido así como los químicos que se utilizan en algunas drogas. También quisiera que conocieran sus efectos según el tipo de droga que se consuma así como todos los tipos que existen ,algo más que me gustaría destacar seria las consecuencias de su consumo y el daño que causa tanto dentro y fuera de un ser humano. Drogas En los últimos años el incremento en el consumo de drogas legales, ilegales y médicas en nuestro país ha presentado un crecimiento importante. La disponibilidad de las drogas, aunado a la problemática social como la pobreza, la desintegración familiar y las características propias de la adolescencia, entre otros, hacen que se haya producido un incremento en el uso y abuso de sustancias psicoactivas entre la población joven del país (Mariño, Romero, y Medina-Mora, 2000). Cabe señalar que en la última década, México se ha convertido en la principal vía de introducción de drogas a Estados Unidos, lo que ha facilitado el acceso de diferentes drogas al interior del país, es decir no sólo pasa sino que se queda, de ahí el incremento y el fácil acceso a las diferentes drogas por parte de la población en general. Esta situación se ha acentuado a raíz de los últimos acontecimientos en Estados Unidos, lo que se ve reflejado en la vigilancia extrema en la frontera México-Estados Unidos. Respecto a la pregunta de por qué ingieren drogas los adolescentes (Conger, 1980), considera que “los adolescentes son característicamente curiosos respecto de su mundo en expansión y se muestran mucho más inclinados, que la mayoría de los adultos, a tomar riesgos”, esto puede ser porque en parte desean demostrar que no son cobardes, así como a su sentido de la aventura, por otra parte porque no creen que les pueda suceder algo grave. De manera que para muchos adolescentes, la experimentación con drogas puede ocurrir sencillamente por curiosidad, por un sentido de audacia o por la oportunidad de hacerlo. Aunque haya diversidad en cuanto a la situación socio-económica de los adolescentes, el uso de drogas está presente en los diversos estratos sociales del país. Mariño y cols. (2000), afirman que los adolescentes responden a los impactos familiares, culturales, políticos y sociales de su tiempo y entorno, enfrentando estas situaciones de diversas formas: una de ellas es el consumo de sustancias. El uso y abuso de drogas, conducen a la dependencia, ya sea psicológica o fisiológica. La dependencia de las drogas es un complejo fenómeno biopsicosocial. Conforme la adicción se arraiga, la experiencia de la persona se empobrece y el hábito dominante se convierte en el centro 36 de su vida, afectando nocivamente la salud y conducta del individuo, incluyendo a la familia y muchas veces también a la sociedad (De la Fuente, Medina-Mora y Caraveo, 1997). México es un país de niños y de jóvenes, el 38.6% de la población son niños y niñas con edades entre los 0 y los 14 años y el 29.6% son jóvenes de 15 a 29 años. Entre estos dos grupos se concentran en el 68.2% del total de residentes del país (Eternod, 1996). A partir del interés por estudiar la prevalencia y las consecuencias del uso de sustancias en México, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP) – ahora Instituto Nacional de Psiquiatría (INP), realizan desde 1976, mediciones epidemiológicas de tipo transversal con muestras representativas de la población estudiantil en los niveles de enseñanza media y media superior, realizando mediciones casi cada dos años en este tipo de población. (Castro, Valencia, 1978). La mayor parte de estas mediciones se han realizado en el Distrito Federal y en la zona metropolitana. Macia (2000), indica que de acuerdo con el estudio “Informe de un grupo de estudios de la OMS” (1973), para que se inicie y se mantenga el consumo de drogas, con frecuencia aparecen 39 uno o varios de los siguientes motivos: satisfacer la curiosidad sobre los efectos de las drogas; adquirir la sensación de pertenecer a un grupo, de ser aceptado por otros; expresar independencia, hostilidad o rebeldía; tener experiencias placenteras, nuevas, emocionantes o peligrosas; adquirir un estado superior de conocimiento o de capacidad creadora; provocar una sensación de bienestar y tranquilidad; escapar de algo, necesidad de evasión. Señala también, que el consumo de drogas responde a dos necesidades básicas: a la búsqueda de placer y al rechazo del malestar. Con relación a los adolescentes, cuando la realidad resulta difícil, suelen pensar que en la droga encontrarán la satisfacción a los problemas, además muestran una importante ausencia de preocupación por las consecuencias negativas del abuso de sustancias psicoactivas. Así, consumir alguna droga durante la adolescencia puede considerarse como un intento más de solución en su lucha por conseguir otras alternativas diferentes a las ofrecidas por los adultos. Los factores que inciden sobre el consumo de drogas suelen ser diversos y a la vez particulares. En el siguiente apartado se mencionarán los factores de protección y de riesgo hacia las drogas en los adolescentes. Factores de riesgo y de protección En este contexto, la investigación en consumo de sustancias no solo se ha dirigido a conocer la prevalencia del fenómeno, sino también a conocer sus diversas consecuencias y los factores asociados. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (1998), un factor de riesgo es cualquier característica o cualidad de una persona o comunidad que se sabe va unida a una elevada probabilidad de dañar la salud. Define a un factor protector como las condiciones o los entornos capaces de favorecer el desarrollo de individuos o grupos y, en muchos casos, de reducir los efectos de circunstancias desfavorables. A su vez, divide los factores de riesgo en externos e internos; los externos se refieren a condiciones del medio que actúan reduciendo la probabilidad de daños: familia extendida, apoyo de un adulto significativo, o integración social y laboral. Los internos se refieren a atributos de la propia persona: estima, seguridad y confianza de sí mismo, facilidad para comunicarse, empatía. Hawkins, Catalano y Miller (1992), reconocen que el conocimiento actual sobre los factores de riesgo del abuso de drogas no ofrece una fórmula de intervención, pero si indican los objetivos de intervención preventiva. De esta manera señalan como factores de riesgo en el abuso de drogas por parte del adolescente, los siguientes: Factores de la comunidad. · Leyes y normas de uso favorable. Indican que la evidencia de las restricciones legales en la compra del alcohol están asociados con baja frecuencia del abuso de alcohol, debido quizás, a que ello se refleja en las normas sociales o quizás debido a la disminución del abastecimiento. Refieren que en un estudio reciente, se ha examinado la forma de cómo aplicar los impuestos y las restricciones, de cómo y a quién se debe vender alcohol. El subir la edad permitida para ingerir bebidas alcohólicas, generalmente ha demostrado una baja en el porcentaje de muerte sorpresivas. El aumento de impuestos en las bebidas alcohólicas ha llevado al bajo consumo de licor y a la disminución de mortalidad por cirrosis. · Disponibilidad. Cuando la disponibilidad del alcohol es mayor, aumenta la frecuencia en el abuso y consumo de alcohol. La disponibilidad tiene relación tanto al uso de cigarros, alcohol, mariguana y drogas ilegales que consumen los adolescentes. Asimismo, la disponibilidad de dinero que posean los adolescentes debe ser controlado, ya que esto influye directamente al uso de drogas, por el alcance de su propia economía. · Extrema depravación económica. La condición de pobreza extrema que se desarrolla junto con los problemas de comportamiento del niño, ha demostrado que aumenta las posibilidades de riesgo para un futuro problema de alcoholismo y drogadicción. La extrema pobreza es uno de los factores que en el futuro aumenta el riesgo de problemas de comportamiento antisocial en la vida del adulto, incluyendo el alcoholismo y el uso ilegal de drogas. · Desorganización del vecindario. A pesar de que los vecindarios con altos porcentajes de una sobre población, poca vigilancia de lugares públicos, constantes desocupaciones de vivienda, viviendas deterioradas, poco compromiso hacia el vecindario, porcentajes altos en crímenes de adultos, etc., presentan porcentajes altos en crímenes juveniles, así como en el tráfico de drogas, son pocos los estudios sobre desorganización del vecindario que han examinado de manera particular la relación con el abuso de drogas. Factores familiares · Actitudes y comportamientos de la familia que consume alcohol y drogas. El consumo de alcohol y el uso ilegal de drogas por parte de los padres y hermanos aumenta el riesgo de consumo de alcohol, tabaco y drogas en niños y adolescentes. · Pocas e inconsistentes prácticas administrativas familiares. Se caracterizan por expectativas de comportamientos poco claros, por el poco control en el manejo del comportamiento, pocos e inconsistentes premios por buenos comportamientos y castigos excesivos, severos e inconsistentes, debido a malos comportamientos. · Conflicto familiar. Los conflictos entre los miembros de la familia son factores más predominantes para el pronóstico de la delincuencia, así como los niños y adolescentes que son criados en hogares que tienen porcentajes altos de conflictos familiares corren más riesgo de incurrir tanto en la delincuencia como en el uso ilegal de drogas. · Poca unión familiar. Las relaciones positivas dentro de la familia que se caracteriza por participación y acercamiento entre los miembros de la familia, desanima a que los jóvenes se inicien en el uso de drogas. La confianza y el afecto y los valores tradicionales desarrollan un fuerte lazo familiar entre padres e hijos, logrando que los jóvenes adopten comportamientos y normas que tengan asociación con compañeros que no usan drogas, y por lo tanto esto logra que no incurran en su consumo. Factores en la escuela. · Fracaso escolar. El fracaso en la escuela ha sido la mejor forma de pronosticar el abuso de drogas por parte del adolescente, el pobre desarrollo escolar pronostica la frecuencia y el nivel de involucración en drogas. El fracaso académico en los últimos años de la educación elemental agudiza más los efectos para un temprano comportamiento antisocial y/o contribuye a la involucración del joven para el uso de drogas. · Poco compromiso con la escuela. Se ha detectado que el consumo de alucinógenos, heroína, estimulantes, sedantes o tranquilizantes sin receta médica es significativamente más bajo entre aquellos estudiantes que tienen planes de continuar estudios en la universidad que aquellos que no piensan asistir más a la escuela. Factores individuales. · Problemas de comportamiento tempranos y/o persistentes. Cuando más es la variedad, frecuencia y seriedad de comportamientos antisociales en la niñez, las posibilidades de que continúe este comportamiento en su vida adulta, serán mayores. Se ha encontrado que la agresividad en los niños en edades tempranas como de 5 a 7 años, fue básico para el pronóstico futuro de comportamientos antisociales, inclusive en el uso frecuente de drogas en la adolescencia y en la vida adulta, así como la delincuencia durante la adolescencia. · Asociación con personas que consumen drogas. El uso de drogas por los compañeros es una razón fuerte para pronosticar el uso de sustancias por los jóvenes. · Indisposición y rebeldía. La indisposición a los valores dominantes de la sociedad, poca creencia en la religión y rebeldía, han demostrado influenciar bastante al uso de drogas y a la participación en la delincuencia. 42 · Actitudes que favorecen el uso de drogas. La iniciación al uso de cualquier sustancia alucinógena está precedida por valores y/o actitudes que favorecen su uso, sobre todo cuando son positivas para el usuario. · Temprana iniciación al uso de drogas. Este hecho predice el consiguiente uso de drogas. Cuanto más temprano el joven se inicia al uso de drogas, mayor será la frecuencia al consumo del mismo. En cuanto a los factores de protección, Hawkins y colaboradores (1992), señalan que se deben fortalecer los medios protectores para con ello inhibir el abuso de drogas a pesar de su exposición al riesgo. Destacan como factores de protección a: · Leyes, normas e influencia social. Dos factores de riesgo en el abuso de drogas que señalan el punto de iniciación al uso de drogas, son las leyes y normas favorables al consumo, así como también, la influencia social al uso de drogas. · Cambios de normas sociales. Este esfuerzo incluye a los movimientos de la comunidad antidrogas, campañas informativas y cambios en las políticas. Especialmente la influencia publicitaria contra el uso de drogas, los medios de comunicación y la industria publicitaria han cooperado con un proyecto de publicidad antidroga a nivel nacional para reforzar las actitudes en contra del uso ilegal de drogas. · Estrategias de resistencia a la influencia social. La asociación con personas que consumen drogas es la razón más importante a la adicción de drogas en los jóvenes. Para combatir la influencia social a los estudiantes hay que enseñarles a través de instrucción cómo identificar y resistir las influencias para el uso de drogas; en ocasiones hay que prepararlos para combatir las dificultades asociadas y las presiones anticipadas en el proceso para resistir dichas influencias. Muchos de estos programas también buscan promover las normas y actitudes antidrogas. También se puede incluir el entrenamiento en la solución de problemas y de cómo tomar decisiones para aumentar el control propio, la eficacia propia, las estrategias de adaptación para aliviar la tensión, ansiedad, habilidades interpersonales y habilidades asertivas en general. Como modelo de prevención y para obtener resultados positivos, se deben mejorar los factores de protección tales como el aumento de los lazos familiares y las normas en contra del consumo de drogas, aunado a programas que promuevan tales factores, como son una educación a tiempo de los adolescentes, un buen soporte familiar, entrenamiento a los padres, promoción de habilidades sociales en la escuela, promoción de habilidades académicas y cambios de estrategias organizacionales en la escuela. Entorno familiar y consumo de drogas El mejor lugar para que los adolescentes aprendan valores positivos acerca de las relaciones y adquieran habilidades para vincularse es el hogar, junto a la familia. La mayoría de estos valores y de estos conocimientos se adquieren en la vida cotidiana, cuando se brinda a los hijos atención, amor incondicional, aliento, apoyo y afecto. Es inevitable que surjan conflictos en todas las familias, aun cuando las relaciones sean óptimas; el conflicto es normal. Sin embargo, se puede resolver cuando se presenta (Schwebel, 1991). Las conversaciones que fomentan la reflexión permiten la formación y clarificación de valores. Abordar temas cargados de valor como religión, sexo, calificaciones, comportamiento adecuado y, por supuesto, las drogas, ayuda a los adolescentes a reflexionar sobre sus valores. El diálogo en familia es también un medio importante para alentar a los hijos a pensar en el futuro, ya que ayuda a los adolescentes a tomar decisiones sensatas y especialmente importantes para el futuro, cuando surja el tema de las drogas. Las drogas resultan atractivas, pero los adolescentes deben ser capaces de proyectarse en el futuro y ver los efectos nocivos de su uso. La familia fortalece, si la atmósfera del hogar es propicia para las conversaciones que favorecen la reflexión. El papel que desempeña la familia con relación al consumo de drogas en los adolescentes, en gran medida es preventivo. La prevención desde la familia requiere de información y educación por parte de los padres. Así, Macia (2000), indica que la información que los padres deben tener acerca de las drogas abarca: las principales drogas existentes y su acción; las razones para su uso; los factores que facilitan o inhiben su uso; y, la importancia de mantener abierta la comunicación y una buena relación con los hijos, para que puedan discutir, ambas partes, abiertamente sus posiciones ante el uso de las drogas. También considera que los padres han de: · Darse cuenta que el problema del consumo de drogas es mundial. · Darse cuenta de que existe un problema local de las drogas. · Ser conscientes de que ninguna familia está a salvo del consumo de drogas en la propia casa. · Saber que la gente joven suele estar mejor informada que sus propios padres. · Aprender todo lo posible sobre las drogas a través de fuentes exactas. · Hablar con los hijos sobre este problema. · Darse cuenta de que todas las drogas son diferentes en su efecto y en el grado de peligro. · Tomar una postura realista basada en los hechos y no transmitir una información de la que no se está seguro. · Aceptar la posibilidad de que el abuso de una droga no significa que su hijo sea un enfermo mental, sino que él es una parte del problema social más amplio. De esta manera, la prevención desde la familia pasa por la información-educación de los padres y no debe quedar de ninguna manera reducida al tema del consumo de drogas. Las drogas afectan el estado de ánimo la concentración, el funcionamiento cognitivo en general y la memoria en especial. Pueden interferir en el aprendizaje y en el rendimiento escolar, además de interrumpir un crecimiento sano. Aunado a esto, se presenta la dificultad que tienen los adolescentes para imponerse límites, por lo que una vez que experimentan con las drogas es probable que les resulte difícil detenerse, además de que se perciben inmunes a la adicción, del mismo modo que se consideran inmunes al embarazo y a las enfermedades serias. Para Schwebel (1991), son tres las razones principales por las que los adolescentes usan drogas: a) Para lograr experiencias placenteras: los adolescentes desean sentirse bien y divertirse. Tienen curiosidad; buscan nuevas sensaciones, desean alterar su estado de conciencia, tener energía e incluso experimentar alucinaciones, desean vivir algo nuevo, excitante y con riesgos. b) Para aliviar el estrés: Las drogas proporcionan un escape de la realidad, una experiencia de alteración del estado de ánimo. Las utilizan para enfrentar situaciones de tensión; para animarse o para evitar sentirse mal. c) Para lograr aceptación: Muchos adolescentes las utilizan porque lo consideran audaz. Desean pertenecer al grupo de compañeros y ser aceptados por ellos. Otra influencia social, la representan los adultos, ya que los adolescentes observan que los adultos usan droga y los imitan con el objeto de parecerse más a ellos. Asimismo, este autor considera cuatro etapas en el consumo de drogas, estas son: 1. Uso experimental: los adolescentes prueban las drogas por curiosidad. Pueden responder a la presión de los compañeros, intentar obtener una droga o usarla cuando se les brinda. Una vez satisfecha esta curiosidad, puede interrumpir su uso, volver a usarla cuando se les ofrece o bien, pasar a la segunda etapa. 2. Búsqueda de cambios en el estado de ánimo: conociendo los efectos de las drogas sobre el estado de ánimo, los adolescentes integran la droga a sus vidas. Invirtiendo más 45 tiempo y más dinero en el uso de la droga. Pero el uso sigue siendo ocasional, se limita a reuniones sociales y no interfiere con el funcionamiento normal del individuo. En esta etapa, experimentan la droga como algo positivo y se siente a gusto bajo su influencia. 3. Uso nocivo: Se distingue porque el uso comienza a ser preocupante. Se utilizan las drogas para enfrentarse a los problemas cotidianos, por lo que el funcionamiento cotidiano se ve afectado. Se vuelven irresponsables, baja su rendimiento académico. Se presentan cambios de actitud, conflictos con la autoridad y comienzan a experimentar efectos físicos negativos. Tienden a invertir tiempo con amigos involucrados en las drogas y a creer que pueden abandonar el uso en cualquier momento. La culpa que se asocia a la mala conducta llega a dañar la autoestima y contribuye a un estrés mayor y, con ello un probable aumento en el consumo de la droga. 4. Dependencia: en esta etapa, las drogas dominan la vida de los adolescentes, pues se ven impulsadas a usarlas. La persona dependiente se aísla y se aliena, se siente mal consigo misma y usa la droga para “medicarse” contra esos sentimientos. El funcionamiento físico, psicológico y social se ve severamente dañado. En esta etapa es probable que el uso de la droga provoque poco o ningún placer, pues la sustancia se ingiere como un escape de la realidad o del sufrimiento de la abstinencia. Se presenta una actitud apática, reservada y descuidada. Para reconocer si un adolescente usa drogas, es necesario tener un marco de referencia, o sea conocer el comportamiento normal del sujeto, para así poder observar cambios sustanciales. Estos cambios pueden ser normales y saludables y en otros casos pueden ser problemáticos, en ocasiones algunos estarán relacionados con las drogas, en otros se deberá al proceso mismo de la adolescencia. Si la familia como factor preventivo no cumple su función, es común que cuando se alcanza la etapa adolescente se presente una problemática mayor en los individuos, aunada probablemente a un mayor riesgo hacia el consumo de drogas. Musacchio (1992), señala las características de las familias de adictos, se distinguen por los siguientes aspectos: · Es común encontrar otras personas con el mismo problema, aunque no sea evidente. Suelen tener múltiples adicciones: a psicofármacos (sedantes, estimulantes, hipnóticos, etc.), a medicamentos (digestivos, purgantes, gotas oculares, analgésicos, etc.), a la comida y a drogas socialmente aceptadas, como tabaco y alcohol. A veces la adicción se refiere a una conducta, como los juegos de azar, el cine, la T.V., o el consumismo. · Son familias, en general, con malas relaciones maritales, donde muchas veces el único vínculo es un hijo dependiente e inmaduro que ante tal situación se refugia en las drogas · Son familias con un pasado difícil, con situaciones ocultas. Los padres no tienen autoridad sobre los hijos y es evidente la falta de límites. Con un régimen arbitrario que oscila ente la rigidez, el autoritarismo y la permisividad total. A pesar de que los papeles de la estructura y proceso familiar están disponibles en la literatura del abuso de sustancias hay escasos trabajos empíricos sobre el proceso familiar y el uso no clínico de sustancias (Turner, Irwin y Millstein, 1991). Turner, Irwin, et al (1991), realizaron un estudio en el que diversos investigadores indican que los adolescentes que están en hogares con un solo padre pueden tener más riesgo por engancharse en problemas de salud, ya que son menos los límites establecidos sobre ellos y es mayor su independencia emocional; estos autores encontraron que los adolescentes de familias de un solo padre estuvieron más propensos a experimentar con sustancias que aquellos de familia intacta, además encontraron que los varones mayores de 16 ó 17 años de padres solos estuvieron más propensos a usar diferentes sustancias. Estos datos, sugieren que los adolescentes de familias de un solo padre están más en riesgo ya que son más deseosos de experimentar y/o porque tienen más oportunidades de sobre pasar los límites parentales. Kandel (citado en Schwebel, 1991) indica que las estadísticas muestran que cuanto más temprano se comienza a consumir drogas, mayores son los riesgos de eventuales problemas. Esto tiene una razón, y es que cuanto más joven se es, menor es la madurez y menor la posibilidad de autocontrol. Castro y Maya (1982), describen a los adolescentes que usan drogas como adolescentes con dificultades en el manejo de la frustración, pertenecientes a familias con convicciones menos “rígidas” y donde se ha visto que a mayor número de apoyo y controles de los padres hacia los hijos, menor uso de drogas por parte del adolescente, y confirman la necesidad de la existencia de servicios de asistencia y orientación al adolescente, que incluya a la familia, en sus programas, rescatando su función preventiva con los hijos adolescentes. Es importante destacar aquí, el papel socializador de los amigos, el cual es más influyente al principio de la adolescencia, ya que se ayudan mutuamente a superar las tareas y las pruebas de la adolescencia de múltiples maneras (Brown, citado en Stassen y Thompson, 1997), para este autor son cuatro, principalmente, los papeles que desempeñan las relaciones con los compañeros y los amigos más cercanos: 1. Cuando se presentan los cambios físicos típicos de la adolescencia, el grupo de compañeros funciona como fuente de información y como grupo de autoayuda, ya que son ellos quienes atraviesan por los mismos cambios. 2. El grupo de compañeros proporciona apoyo para ajustarse a los cambios del entorno social de la adolescencia, sobre todo al pasar a la escuela de enseñanza media y superior, en donde la población de los alumnos es más heterogénea y en donde se presenta una supervisión menos atenta a cada individuo por parte de los adultos. 3. “El grupo de compañeros mientras busca la autocomprensión y un sentido estable de la identidad, funciona como una especie de espejo en el que los adolescentes comprueban su imagen, uniéndose a los amigos que comparten muchas de sus propias disposiciones, de sus intereses y de sus capacidades”, así, los compañeros ayudan a los adolescentes a definirse para saber quiénes son y quiénes no son. 4. A través del grupo, los adolescentes exploran y definen los propios valores y aspiraciones, experimentando con diferentes puntos de vista, filosofías y actitudes hacia ellos mismos y hacia el resto del mundo. Al respecto, Stassen y Thompson (1997), consideran que los padres y los compañeros representan influencias que normalmente son compatibles y complementarias. Los compañeros tienen más probabilidades de complementar la influencia de los padres durante la adolescencia más que de contradecirla; los valores y las creencias que los adolescentes suelen compartir con sus padres también afectan a sus decisiones sobre la elección de amigos y de actividades. Indican también que los problemas surgen cuando cualquiera de estas dos influencias es dominante o cuando alguno de ellos falta, cuando esto llega a suceder es más factible que se presenten problemas graves, que normalmente son la consecuencia de una serie de factores, entre los que se encuentran los problemas instaurados desde tiempo atrás en el hogar y el temperamento vulnerable, así como las tensiones especiales de la adolescencia, el contexto particular de los compañeros y el lugar donde se habita. Uno de los problemas más comunes es el consumo de drogas. Con respecto a la influencia del grupo de pares en el consumo de drogas, Conger (1980), indica que los adolescentes pueden probar las drogas por la influencia de su grupo de amigos, sea por la necesidad de ser aceptado o por probar que es tan capaz como ellos, en otros casos, pueden experimentar con las drogas para agradar al novio o a la novia. Con base en lo anterior se puede observar que la elección de los amigos se ve influida por los padres, en la medida en la que estos puedan propiciar una relación satisfactoria para el 48 adolescente, van a ayudar a reducir el riesgo de la influencia del grupo de pares hacia el consumo de drogas en los hijos adolescentes. Para Musacchio (1992), es en el nivel del ser humano individual, de la persona y de su medio inmediato, la familia, donde se encuentra la posibilidad de intentar una prevención activa e intensa, mediante la investigación de las condiciones que protejan a los seres humanos y por consecuencia a la sociedad, del riesgo de enfermar. Además de que, en la tarea de la prevención se debe incluir la participación ciudadana, los organismos del sector salud en general, las escuelas, los medios de comunicación, los organismos gubernamentales y privados, y sobre todo, la familia. Se puede reconocer el fenómeno del consumo de drogas como multifactorial, sin embargo, es tarea de padres proporcionar a los hijos desde la infancia lo necesario para que los individuos puedan desarrollarse de la mejor manera en las diferentes etapas de la vida, sobre todo en la adolescencia, que es la etapa en la que se presentan no sólo cambios psicológicos sino también físico-biológicos, situación que conlleva sean los sujetos más vulnerables hacia el consumo de drogas, trastornos emocionales, etc. Drogas Legales En este grupo se encuentran las medicinas, el alcohol, el café y el cigarrillo. Las medicinas son sustancias químicas que contribuyen a aliviar el dolor y a curar enfermedades. Sin embargo, solo deben utilizarse bajo supervisión del médico, pues su uso indebido puede causar graves problemas, incluyendo la muerte. Por ejemplo, el uso de medicamentos tranquilizantes o antidepresivos consumidos en una sola toma en altas dosis, puede generar la muerte en los individuos. El alcohol es una de las drogas más utilizadas en nuestra sociedad, pues forma parte de nuestra cultura y está presente en casi todos los eventos de nuestras vidas. Se encuentran tanto en ocasiones felices como bautizos, matrimonios, cumpleaños porque hace que las personas se sientan alegres, como en situaciones dolorosas para ayudar a olvidar las penas y el dolor. En este grupo encontramos la cerveza, el ron, el whisky, el vino entre otros licores. El cigarrillo es obtenido de una planta llamada tabaco, que contiene una sustancia conocida como nicotina. Esta comprobado que el cigarrillo produce daños a la salud, afectando en especial al sistema respiratorio, generando específicamente el cáncer de pulmón. Adicionalmente afecta los sistemas nervioso, circulatorio y digestivo, incluso a los fumadores pasivos. El cigarrillo también produce adicción. El café al igual que el alcohol es una droga aceptada en nuestra sociedad. El café contiene un ingrediente llamado cafeína que es un estimulante del sistema nervioso central. La cafeína proviene de diversas fuentes en especial del café, el té, la hierba mate y del guaraná. Puede llegar a provocar nerviosismo, insomnio, problemas estomacales y arritmias cardiacas. El café produce adicción y dependencia psicológica. Drogas Ilegales Este grupo de drogas no pueden consumirse ni adquirirse libremente, como el opio y derivados (morfina y heroína), psicofarmacos, barbituricos, tranquilizantes, estimulantes, anfetaminas, coca (crack y cocaina) alucinógenos, etc. Entre las drogas más comunes de este grupo se encuentran la marihuana, la cocaína, el LSD, los inhalantes y el éxtasis. La marihuana es una combinación de hojas y flores de la planta cáñamo. Esta planta contiene un elemento químico que altera la función mental. Esta droga afecta el desempeño en la escuela, los deportes y en las relaciones interpersonales. La marihuana se consume generalmente fumada, ya que se enrolla en forma de cigarrillos. La marihuana causa adicción, desarrolla tolerancia y crea dependencia física y psicológica. La cocaína es otra de las drogas más abusadas en la actualidad. Se extrae de las hojas de la planta de coca y es estimulante del sistema nervioso central. Se consume principalmente inhalándola, aunque también puede ser inyectada o fumada. La inhalación consiste en aspirar el polvo de cocaína a través de las ventanillas de la nariz, donde pasa a la corriente sanguínea por medio de los tejidos nasales. Produce dependencia psicológica y tolerancia. El LSD es una droga que deriva del ácido lisérgico, el cual se halla en el hongo Ergot que crece en el centeno y en otros granos. Es una droga alucinógena (hace percibir de manera distorsionada la realidad). Es un polvo blanco y cristalino, sin sabor. Se presenta en forma de tabletas coloreadas, líquido claro o cubos de gelatina. Se ingiere oralmente, se toman las tabletas o se come l gelatina, aunque también se puede inyectar. Provoca adicción y crea tolerancia. Los inhalantes son sustancias de uso común en el hogar que son utilizadas para inhalar sus olores o vapores. Dentro de este grupo se encuentran los pegamentos, los solventes (gasolina o removedores de pintura), los limpiadores y los aerosoles. Se consumen inhalando los vapores que ellos emanan. En dosis bajas causan efectos de euforia y alegría. En dosis altas el consumidor puede perder el control de sus actos. El éxtasis o MDMA (metilenedioximetilanfetamina) es una nueva droga que apareció en el mercado ilícito americano, de una manera generalizada en cuanto a su consumo, en el año 1985, si bien fue patentada por primera vez en Alemania en 1914 por E. Merk & Cia, como supresor del apetito, pero nunca fue comercializada. Es conocida también con los nombres de Adán, hamburguesas, galletas de disco, palomas del amor, M25, XCT, o simplemente X, como últimamente se le viene denominando. Por su naturaleza química, cabe suponerle una actividad estimulante y alucinógena, con efectos similares a la mezcalina. Crea una fuerte dependencia emocional o psíquica, llegándose a afirmar en fuentes medicas que si se consume intensamente produce síndrome de abstinencia, que se traduce en fatiga, depresión y trastornos del sueño. En pequeñas dosis el éxtasis produce una mayor actividad motora, un aumento de la percepción sensorial y un efecto analgésico, o de euforia o de terror, alucinaciones, nauseas, vómitos. Dosis más grandes producen rigidez muscular, temblores, y convulsiones e incluso la muerte. Su presentación por lo general es en forma de pastillas o cápsulas de diferentes colores. Hace efecto unas dos horas después de haberla consumido. Lo normal es consumirla por vía bucal, y sus adeptos no suelen mezclarla con alcohol, ya que este mitiga los efectos de la droga, a la vez que pasadas unas horas suele deprimir ocasionando en el consumidor efectos contrarios a los que buscaba. Drogas en el deporte Existe una creciente preocupación desde hace algún tiempo acerca del uso de drogas, incluidos los esteroides anabólicos, por parte de los deportistas para mejorar su rendimiento. Por esto se tiene especial interés en proteger a los atletas jóvenes de los entrenadores sin escrúpulos, que suministran drogas con estos fines. El empleo de drogas por parte de los deportistas no es un acontecimiento nuevo. Tiene una larga historia, aunque el abuso no se hizo frecuente hasta después de 1945. El uso de esteroides, en un principio se restringió a ciertos deportes, y a los lanzadores en particular, mientras que el abuso en el caso de los atletas de carrera implicaba mas bien drogas estimulantes. Aunque esta practica daba una ventaja deportiva a los atletas que tomaban las drogas, y se consideraba por tanto, como un engaño, tuvieron que transcurrir varios años hasta que en 1967 el Comité Olímpico Internacional (COI) prohibió por primera vez algunos tipos de drogas. Las pruebas "antidoping" no se introdujeron hasta los juegos olímpicos de Munich, cinco años más tarde. La lista de sustancias proscritas en este momento por las autoridades deportivas llega a 3.700 entre las que se encuentran:
Las 10 drogas más consumidas en México son: 1.- Marihuana Es la droga ilegal preferida por los usuarios. Los efectos al fumarla van desde la falta de coordinación física, a la taquicardia, somnolencia o depresión. Además, el humo de la marihiuana contiene alrededor de un 70 por ciento más de sustancias causantes de cáncer que el humo del tabaco, según ha confirmado la Fundación por un Mundo Libre de Drogas. 2.- Cocaína La cocaína es un estimulante del sistema nervioso y genera una fuerte adicción. Su efecto inmediato se presenta en síntomas como la paranoia, el enfado o la ansiedad. Sus mayores riesgos son el ataque cardíaco o la apoplejía, que pueden causar la muerte repentina. 3.- Inhalantes Las drogas que se inhalan aumentaron de un 1.4 por ciento en 2002, a un 2.4 por ciento en 2008. Estas sustancias son las causantes de la irritación de las mucosas nasal y bucal. Los daños más graves que generan estas drogas son la ceguera, el infarto cerebral, la pérdida de la memoria y problemas cardíacos. 4.- Alcohol Los efectos del alcohol son la euforia, la desinhibición y la sensación repentina de bienestar. El consumo excesivo de alcohol también causa daños permanentes al cerebro, que se presentan como convulsiones y delirios, además de dificultar la absorción de las vitaminas B, E, A, K y C. 5.- Tabaco El hábito de fumar perjudica a casi todos los órganos del cuerpo, además provoca el envejecimiento prematuro de la piel y tiene relación directa con numerosos tipos de cáncer, como el de pulmón o el de la cavidad oral, según ha publicado el portal "salud180", 6.- Tranquilizantes Están dentro de esta categoría los medicamentos utilizados para tratar el estrés, la ansiedad o conciliar el sueño. En el corto plano generan cambios en el peso, dificultades para conciliar el sueño y alteraciones de los periodos menstruales. 7.- Anfetaminas Se trata de un tipo de drogas que estimulan el sistema nervioso y que suelen presentarse en cápsulas o pastillas. Aumentan el estado de alerta y generan comportamientos agresivos y violentos. Además, suelen generar pérdida del apetito. 8.- Éxtasis Según ha informado la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en México se consumen al año alrededor de 400 kilogramos de éxtasis. Esta droga aumenta la memoria, tiene efectos antidepresivos y sirve para aumentar la resistencia física. Sin embargo, puede causar la muerte repentina, ya que conduce a la deshidratación y el daño cerebral. 9.- Heroína Los efectos inmediatos al consumir heroína con la sequedad de la boca, la pesadez del cuerpo y alteraciones del sistema nervioso central. Además, el consumo de esta droga puede incluir el aborto espontáneo, el colapso venoso y enfermedades infecciosas por compartir jeringuillas. 10.- LSD Se trata de una droga áltamente alucinógena que contiene sustancias químicas que alteran el estado de ánimo. Los efectos alucinógenos pueden durar hasta 12 horas, lo que causa mayor sensibilidad. Puede ser causa de muerte, esquizofrenia y paranoia, y quien la consume está constantemente angustiado. Marihuana La marihuana es una mezcla de hojas secas, flores, tallos y semillas del cáñamo,Cannabis sativa. La planta contiene una sustancia química que altera la mente llamada delta-9-tetrahydrocannabinol (THC) y otros compuestos relacionados a éste. Los extractos con un alto nivel de THC también se pueden derivar de la planta de cannabis. La marihuana es la droga ilícita más comúnmente usada en los Estados Unidos.1 Su consumo se ha difundido entre los jóvenes. De acuerdo con una encuesta anual de estudiantes entre el grado sexto y doce, la tasa del consumo de la marihuana se ha mantenido estable en los últimos años después de haber incrementado constantemente en años previos. Sin embargo, el número de jóvenes que creen que el consumo de la marihuana es nocivo ha disminuido.2 La legalización de la marihuana en varios estados para el consumo medicinal o recreacional entre adultos podría tener un impacto en esos puntos de vista. Las personas fuman la marihuana en cigarrillos hechos a mano (bareto ojoint) o en pipas o pipas de agua (bongs). También la fuman en caños—cigarros vacíos que se rellenan en parte o totalmente con la marihuana. Ahora también hay más personas usando vaporizadores como una alternativa para evitar la inhalación del humo. Estos aparatos extraen los ingredientes activos de la marihuana (incluyendo el THC), y coleccionan su vapor en un compartimiento de almacenamiento. De esta forma la persona inhala el vapor y no el humo. Los consumidores también mezclan la marihuana en alimentos, como bizcochos, galletas o dulces, o también la preparan en infusiones como el té. Uno de los últimos métodos más populares de consumir la marihuana es fumar o ingerir diferentes formas de resinas ricas en THC. Cuando una persona fuma la marihuana, el THC pasa rápidamente de los pulmones al torrente sanguíneo. La sangre transporta este químico al cerebro y a otros órganos en el cuerpo. El cuerpo se demora más en absorber el THC cuando la persona come o bebe alimentos con él. En ese caso, los efectos se pueden empezar a sentir entre 30 minutos a una hora después de ingerirlos. El THC actúa en receptores de células del cerebro específicos que típicamente reaccionan a químicos naturales en el cerebro que se parecen al THC. Estos químicos naturales son parte del desarrollo y del funcionamiento normal del cerebro. La marihuana produce una reacción excesiva en las partes del cerebro que tienen gran cantidades de estos receptores. Esta reacción causa el sentirse "dopado". Otros efectos incluyen: · percepciones alteradas (por ejemplo, ver colores más brillantes)
· tener una percepción alterada del tiempo · cambios en el sentido de ánimo · falta de coordinación motriz · dificultad al pensar y resolver problemas · problemas con la memoria La marihuana también afecta el desarrollo cerebral. Cuando las personas empiezan a consumir la marihuana durante la adolescencia, la droga puede reducir las facultades mentales para pensar, memorizar y aprender y afectar cómo el cerebro construye ciertas conexiones necesarias para llevar a cabo estas funciones. Los efectos de la marihuana en estas funciones pueden durar mucho tiempo e incluso pueden ser permanentes. Por ejemplo, en un estudio se demostró que las personas que empezaron a fumar la marihuana en forma constante o empedernida durante la adolescencia y que tenían el trastorno del consumo de cannabis, perdieron un promedio de ocho puntos de coeficiente intelectual entre los 13 y los 38 años de edad. Las capacidades mentales perdidas no se restauraron completamente en aquellas personas que dejaron de fumar la marihuana en la edad adulta. Aquellos que comenzaron a fumar la marihuana en la edad adulta no mostraron disminuciones significativas en su coeficiente intelectual. Cocaína La cocaína es un estimulante sumamente adictivo que afecta directamente al sistema nervioso central. Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. "Crack" es el polvo de clorhidrato de cocaína que ha sido procesado para hacer una roca de cristal que genera vapores que se fuma En español se conoce como "coca", "nieve", "dama blanca" o "talco". Algunos de sus nombres en inglés son "coke", "C", "snow", "flake" y "blow". La cocaína generalmente hace que el usuario se sienta eufórico y lleno de energía, pero también aumenta la temperatura corporal, la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Las personas que consumen cocaína se arriesgan a tener un ataque al corazón o al cerebro, insuficiencia respiratoria, convulsiones, dolor abdominal y náuseas. En casos raros, la muerte súbita puede ocurrir la primera vez que se consume cocaína o bien, de forma inesperada más adelante. Inhalantes Los inhalantes son sustancias volátiles que producen vapores químicos que se pueden inhalar para provocar efectos psicoactivos o de alteración mental. Los inhalantes pueden ser una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y que contienen disolventes volátiles, aerosoles, gases y nitritos. La mayoría de los inhalantes producen una intoxicación rápida que se asemeja a la del alcohol. Si se inhalan cantidades suficientes, casi todos los disolventes y gases producen una pérdida de la sensibilidad, e incluso pérdida del conocimiento. También pueden producir efectos irreversibles tales como la pérdida de audición, espasmos en las extremidades, daño al sistema nervioso central, daño cerebral o daño a la médula ósea. A su vez, aspirar altas concentraciones de inhalantes puede producir la muerte por insuficiencia cardiaca o sofocación (los inhalantes desplazan el oxígeno de los pulmones). Alcohol El alcohol etílico o etanol es un ingrediente intoxicante que se encuentra en la cerveza, el vino y el licor. El alcohol se produce a través de la fermentación de la levadura, las azúcares y los almidones. Es un depresor del sistema nervioso central que se absorbe rápidamente en el estómago y el intestino delgado al torrente sanguíneo. Una bebida estándar equivale a 0.6 onzas de etanol puro. Una bebida estándar se considera 12 onzas de cerveza, 8 onzas de licor de malta, 5 onzas de vino o 1.5 onzas de licor fuerte (un "shot") como el tequila, el ron, el vodka o el whisky. El alcohol afecta a todos los órganos del cuerpo del bebedor y puede dañar al feto en desarrollo. La intoxicación puede dañar la función cerebral y las habilidades motoras; el uso intenso puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, ataques al cerebro y enfermedades del hígado. El alcoholismo o la dependencia del alcohol es una enfermedad que se puede diagnosticar, y que se caracteriza por un deseo fuerte por el alcohol y su uso continuado a pesar de las consecuencias nocivas para la persona. El abuso del alcohol, que puede llevar al alcoholismo, es un patrón de consumo que resulta en un deterioro de la salud, de las relaciones interpersonales o de la capacidad de trabajar. Tabaco El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de enfermedad, discapacidad y mortalidad en los Estados Unidos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention—CDC), cada año el hábito de fumar cigarrillos causa más de 480.000 muertes prematuras en los Estados Unidos—aproximadamente 1 de cada 5 muertes en E.E.U.U.—y alrededor de 16 millones de personas sufren de alguna enfermedad grave causada por fumar cigarrillos. De hecho, por cada persona que muere por fumar, aproximadamente más de 30 sufren de al menos una enfermedad grave relacionada con el uso de productos de tabaco. Los efectos nocivos del tabaco se extienden mucho más allá de los que puede causar al fumador. La inhalación pasiva del humo puede causar enfermedades graves y la muerte. Cada año, se calcula que alrededor de 88 millones de personas en los Estados Unidos están expuestas regularmente al humo de otros fumadores y casi 41.000 personas que no fuman mueren de enfermedades causadas por haber estado expuestas a la inhalación pasiva del humo. Los cigarrillos y otras formas de tabaco, incluyendo los cigarros o puros, el tabaco de pipa, el tabaco en polvo o rapé ("snuff") y el tabaco de mascar—contienen nicotina, una droga adictiva. La nicotina se absorbe fácilmente en la corriente sanguínea al mascar, inhalar o fumar un producto de tabaco. Un fumador típico inhala 10 veces en el lapso de 5 minutos que el cigarrillo está encendido. De tal manera, una persona que fuma una cajetilla (25 cigarrillos) al día, recibe 250 inhalaciones de nicotina cada día. Una vez en la corriente sanguínea, la nicotina inmediatamente estimula las glándulas suprarrenales las que liberan la hormona adrenalina. La adrenalina estimula el sistema nervioso central y aumenta la presión arterial, la respiración y la frecuencia cardíaca. Al igual que otras drogas adictivas como la cocaína y la heroína, la nicotina aumenta los niveles de los neurotransmisores de dopamina, los cuales afectan los circuitos de gratificación y placer del cerebro. Para muchas de las personas que usan tabaco, los cambios a largo plazo en el cerebro, inducidos por la exposición crónica a la nicotina, resultan en la adicción—una enfermedad que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivos de la droga a pesar de las consecuencias negativas que esto conlleva. Los estudios sugieren que el humo de tabaco contiene compuestos adicionales, como el acetaldehído, que pueden aumentar los efectos de la nicotina en el cerebro. Cuando una p |
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